Un gato andaluz - Estreno de El gato con botas

El gato con botas (Puss in Boots, Chris Miller, 2011) es sin duda una jugada maestra de DreamWorks por reflotar una franquicia que había dado signos de agotamiento extremo con Shrek felices para siempre (Shrek Forever After, Mike Mitchell, 2010). Antes que seguir explotando unos personajes que no parecían dar mucho más de sí, el acierto estriba sin duda en capitalizar la popularidad del personaje más estimado por el público desde su aparición: el Gato con Botas, surgido en la segunda entrega de la serie Shrek.


(Perdonad la pésima calidad del vídeo, es lo único que he encontrado en español de esta recordada secuencia).
Parte del éxito de esta nueva entrega descansa en la voz de su protagonista, el actor malagueño Antonio Banderas, que quiso dotarle al carismático felino del acento de su tierra, no solo en la versión en español, sino sobre todo en inglés. Según Banderas, "el acento no es andaluz, sino malagueño, porque en Andalucía hay muchos dialectos diferentes, pero yo quería darle el que mejor conozco".

Este hecho, unido a la enorme calidad técnica que siempre derrocha el estudio de Katzenberg, un guión menos autorreferencial y más consistente que los de la saga Shrek y una campaña de promoción excelente, con Banderas absolutamente entregado en vender las excelencias de su personaje, (como ya hizo anteriormente cada vez que tiene que promocionar cualquier producción de Kandor Animación) convierten a El gato con botas en un largometraje de éxito y sin duda, en el inicio de una nueva saga de animación.
Esperemos que el listón siga tan alto en las próximas entregas.
No podemos olvidarnos por último de los españoles que han trabajado en el film, Manuel Almela, Igor Lodeiro y Luis Labrador.