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Wild Life, online solo 3 días

Wild Life, de Amanda Forbis
El cortometraje Wild Life, de Amanda Forbis, producido en la National Film Board of Canada, está solo disponible durante tres días para ser visto online en Cartoon Brew. Wild Life es uno de los cortometrajes previamente seleccionados para competir por la batalla al Oscar al mejor cortometraje de animación y es también uno de nuestros favoritos.
Podéis verlo en Cartoon Brew antes del 9 de enero de 2012.

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Los mejores cortometrajes españoles de 2011

No nos resistimos a realizar nuestra selección con los 15 cortometrajes españoles de animación que nos parecen más importantes de todos los realizados en 2011. Algunos de los cortos seleccionados aquí no se encuentran disponibles, pero eso no nos impide comentarlos brevemente.

El árbol Umdoni (César Desmond Fernández): el cortometraje realizado en la escuela ESDIP con producción de Emilio Fernández de la Rosa, es una eficaz adaptación mediante siluetas de un popular cuento africano, narrado en inglés y con una clara proyección internacional.


La cosa en la esquina (Zoe Berriatúa): un cortometraje en inglés de la productora La Bestia Produce sobre cómo convivir con los traumas y aprender a aceptar los propios defectos, con una estética muy británica.


Desanimado (Emilio Martí): un cortometraje de imagen real que partiendo de los planteamientos icónicos de Pero ¿quién mató a Roger Rabbit?, hace un ejercicio sobre la diferencia en clave gay con guiños al primer Woody Allen. Realizado en la Universidad Politécnica de Valencia.


Dos tristes tres (Antonio Quiroga): tras comparar las bombas atómicas de Nagasaki e Hiroshima con los atentados en las Torres Gemelas de Nueva York, el cortometraje salta a Corea del Norte para sugerir que algo terrible está por suceder. Una interesante propuesta de Carpe Diem Producciones.


Friendsheep (Carlos Escutia): esta divertida historia sobre los instintos que se esconden bajo un falso orden es una buena tarjeta de presentación de la escuela de animación valenciano Primer Frame.


Grand Prix (Marc Riba, Anna Solanas): el último cortometraje realizado por el tándem creativo de I+G Stop Motion regresa a los territorios amables de la infancia, y anteriormente ya explorados con El negre és el color dels déus o La Lupe i en Bruno.

Història d'Este (Pascual Pérez): un enfoque humorístico para hablar sobre uno de los principales problemas de la sociedad española: el alcoholismo encubierto que se esconde detrás de determinados ritos y costumbres habituales en nuestra vida diaria.


Libidinis (Rosa Peris, Mercedes Peris): otro cortometraje de la Universidad Politécnica de Valencia, con supervisión de Carmen Lloret y realizado por las dos hermanas Peris, que evoca visualmente el trazo vibrante de Joanna Quinn, en un ejercicio sobre la sensualidad.


Migrópolis (Karolina Villarraga): varios niños cuentan su experiencia como inmigrantes en España. Un hermoso proyecto de animación documental, realizado en el Máster de Animación de la Universitat Pompeu i Fabra, seleccionado en Animac Mentors 2011 y actualmente en vías de convertirse en serie de animación.


Penumbra 3D (Gonzalo Bendala): los productores de Áralan Films utilizan como base un cortometraje anterior de idéntico nombre para hacer una actualización técnica mejorada al entorno de la estereoscopía.

Jaime el Barbudo (Arly Jones, Sami Natsheh): la adaptación del cómic El pie frito de Miguel Calatayud realizada en la Escuela Coco School de Alicante, tal y como ya comentamos en un post previo. Por el momento no se encuentra disponible ninguna versión definitiva en Internet, pero los que hemos podido verlo, os podemos asegurar que el corto es una preciosidad artísticamente y muy diferente al resto de proyectos que pueden verse actualmente en España.


¿Por qué desaparecieron los dinosaurios? (Esaú Dharma, Mar Delgado): una fascinante premisa -el descubrimiento de los planetas espejo permite a la humanidad desvelar su pasado-, suficiente para dar pie a un largometraje de ciencia-ficción.


Rosa (Jesús Orellana): sin duda, uno de los cortos del año, y uno de los favoritos de la mayoría de nuestros lectores. Técnicamente irreprochable, con un potencial innegable


Yaku (Nacho Pesquera, Nacho Subirats): uno de los cortos más sorprendentes y menos valorados del año, una pequeña joya a la que quizás no le hemos prestado la atención que se merecía. Un viaje fantástico que se inicia en pleno metro de Madrid para adentrarse en una tierra fantástica. Con una enorme galería de personajes y ambientes, repleta de detalles minuciosos, sin duda una de las más hermosas piezas nacionales del año, a la que únicamente le perjudica estar realizada con una estética 2D excesivamente clásica, que probablemente pase como anticuada para muchas personas.


Zeinek Gehiago Iraun - Quién aguanta más (Gregorio Muro): los peligrosos juegos infantiles desde la perspectiva del guionista Gregorio Muro, un profesional con un largo recorrido en el mundo de la animación. El cortometraje fue seleccionado en la edición 2011 del festival de San Sebastián.

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Informe sobre la animación en 2011

Repasamos a continuación lo que nos ha deparado la animación internacional en 2011, con un resumen de los principales momentos y las mejores películas de animación del año.

2011 ha sido un año extrañamente intenso e inusual en todas las esferas, repleto de crisis y cambios  cuya influencia se seguirá apreciando durante los próximos años, con las revoluciones sociales y políticas a la cabeza, pero en el que también ha habido crisis atómicas, la crisis del euro o ataques informáticos masivos.
Este repaso no es exhaustivo ni puede ser definitivo pero sirve para recordar algunos de los aspectos más llamativos del año.

ESTADOS UNIDOS NO CUMPLE LAS EXPECTATIVAS EN 2011.

2011 no ha sido un buen año para la animación norteamericana, algo de lo que alertaba Amid Amidi en Cartoon Brew al anunciar que por primera vez desde 2000 el Círculo de Críticos Cinematográficos de Nueva York no incluía ningún largometraje de animación entre los diez mejores del año. De hecho, tan solo Rango, Arthur Christmas, y en menor medida, Winnie the Pooh, Las aventuras de Tintín y El gato con botas parecen haber salvado los muebles, con mayoritarias buenas críticas.
Lo interesante es comprobar como este pinchazo crítico ha acabado afectando también a la recaudación global: si en 2010 cuatro títulos de animación se situaban en entre las diez más taquilleras, con Toy Story 3 copando el ranking internacional, este año tan solo Cars 2 (el primer fracaso crítico de Pixar) alcanzaba la séptima posición con 190 millones de dólares.
Además, ha sido un año de sonoros fracasos, como el de Marte necesita madres, de Robert Zemeckis, que provocó la cancelación de su contrato con Disney, Happy Feet 2 (aunque sea parcialmente australiano) o Hoodwinked 2. Parte de este fracaso se debe en parte a la creciente tendencia de los principales estudios norteamericanos de recurrir a las secuelas para rentabilizar sus personajes en cantera, un fenómeno habitual desde la década de 1990, pero que en este año se ha visto incrementado sensiblemente hasta representar casi la mitad de todos los estrenos (Cars 2, Kung Fu Panda 2, Happy Feet 2, Alvin y las ardillas 3, Hoodwinked 2, Winnie the Pooh), con otra tendencia igualmente alta de adaptaciones televisivas (Los Pitufos, Phineas y Pherb, The Muppets). Aparte quedarían el spin-off de El gato con botas, que no puede considerarse una secuela aunque parte de una franquicia previa y el reestreno de clásicos Disney en formato estereoscópico (este año El rey león; en 2012 se reestrenará La Bella y la Bestia 3D).
Esta situación es grave y teniendo en cuenta el liderazgo internacional de la animación norteamericana, tiene una gran repercusión en toda la industria global: de no corregirse esta sequía creativa, la industria norteamericana puede acabar dilapidando la popularidad de la que goza actualmente la animación en todo el mundo.

LA ESTEREOSCOPÍA SE ESTANCA MOMENTÁNEAMENTE.

Tras la agitación que trajo Avatar y otros títulos en 2009 y 2010, lo cierto es que 2011 ha sido parco en estrenos sonados de animación estereoscópica. Los cines en España han reaccionado de forma inteligente, bajando tarifas pero aun ha sido ha sido un mal año, tal y como reconocía Jeffrey Katzenberg. Tan sólo Las aventuras de Tintín de Spielberg y Hugo Cabret de Scorsese (y este título ya con medio pien en 2012) han recibido alabanzas por su utilización inteligente de la estereoscopía.
Sin embargo, eso no quiere decir que la estereoscopía vaya a desaparecer. Al contrario, la técnica parece colarse en otros soportes y dispositivos como los monitores de televisión, o en los videojuegos (quizás el ámbito donde más crecerá a corto plazo). Algunos de los más importantes avances técnicos del año, recogidos en la conferencia anual SIGGRAPH, apuntan hacia el campo de la estereoscopía, con la posibilidad inminente de poder editar estereoscopía con opciones copy&paste o mediante su integración con vídeo HDR. La estereoscopía tiene un largo camino que recorrer, y por ello es necesario que se la vea lo antes posible no como un elemento de márketing, sino como un nuevo y poderoso elemento dentro del lenguaje audiovisual.

EL DESPEGUE DE LA ANIMACIÓN PARA ADULTOS EN ESPAÑA.

Sin duda alguna, en nuestro país ha sido el año de Chico & Rita, el film de Fernando Trueba, Javier Mariscal y Tono Errando. El largometraje ha ido acumulando premios y homenajes a lo largo del año, y ahora camina con paso seguro hacia los Oscars, un hecho inédito en nuestra cinematografía y al que podría acabar acompañando también Arrugas de Ignacio Ferreras.
Los dos largometrajes tienen en común el no estar dirigidos al público infantil, algo que también comparten otros dos largometrajes en producción como son Pos Eso, de Sam Ortí, y la adaptación al largometraje de Birdboy, de Pedro Rivero y Alberto Vázquez. Otros largometrajes como Vlogger, de Ricard Gras, o la todavía pendiente por estrenar O Apostol, tampoco se dirigen a un público infantil.

MÉXICO Y COLOMBIA, A LA CABEZA DEL CONTINENTE.

2011 ha confirmado la decidida apuesta de los dos países latinoamericanos por la animación. En México la noticia era encontrar entre los diez títulos más taquilleros del país tres películas nacionales de animación: Don Gato y su pandilla (líder de recaudación), La leyenda de la Llorona y El gran milagro,  lo que demuestra una capacidad inusual para conectar con su público nacional.
En Colombia, el filme con mayor proyección del año continuaba siendo Pequeñas voces, de Jairo Carrillo, mientras que la fuerte inversión estatal en formación y ayudas a la producción comienza a dar sus frutos: la animación colombiana y sus profesionales ya comienzan a asociarse internacionalmente a una producción de calidad.